
Terminabamos de almorzar, a Camila y a Mercedes les dió por comer nueces, asi es que agarraron un martillo y comenzó el desastre, sobre ese piso pisado por los seis pies que transitamos esa cocina, que a su vez unos caminan Belgrano, otros vienen de Palermo y otros de Caballito. Yo no podía dejar de registrar el momento. Mamá: si las chicas se enferman que conste que tu embajadora acá les avisó.
1 comentario:
As coisas simples da vida!
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