jueves, 27 de diciembre de 2007

La Mano de Sartre - Por Carmen Cáceres

Cuando se abrió el obturador y congeló esta imagen, mi mano flotaba en el oxígeno de la selva misionera.
Cuando se abrió el explorador de Windows que me permitió ver la imagen de la mano, ya estábamos – mi mano y yo- flotando en el dióxido de Buenos Aires.
Eso es el tiempo: una imagen nunca completa en el fondo de la retina. Es la sensación extraña de algo que fue y sigue siendo, como el aire transparente del oxígeno que respiramos junto al perfil borroso del dióxido que seremos.
El tiempo es una cinta de Moebius armada por pequeñas densidades, como bits de escasa resolución.
El tiempo es la pintura simultánea y superpuesta de Misiones y Buenos Aires.
Es un álbum de fotos porosas que coleccionamos desesperadamente en bloggs bien iluminados. ¡Pasen y vean, este es mi tiempo! Retumba. Se píxela. Tiene olor a poliestireno y marea con el vértigo de la fibra óptica.
Mi mano no escapa a ese tiempo. Para ustedes ¿existe?

2 comentarios:

Carolina dijo...

que lindo...

Paula dijo...

GRACIAS CAROLINA!!